En épocas pasadas, fue el dialecto más extendido y hablado en Navarra; en la actualidad, se encuentra al borde de la extinción, al haberse quebrado los modos naturales de transmisión.
En su momento de mayor amplitud alcanzó el área delimitada por Valdega, La Solana, Oteiza, Villatuerta, Cirauqui, Mañeru, Puente la Reina, Valdizarbe, Artajona, Pueyo, Valdorba, Lerga, Ujué, Gallipienzo, Sada, Leache, Lumbier o Urraúl, localidades en las que está atestiguado el empleo del vascuence.
Este dialecto adquirió gran importancia histórica por ser el hablado en Pamplona. En él se escribirieron obras como la Doctrina Christiana de Sancho de Elso, hoy desaparecida, o el Tratado de Oir Misa (año 1621) de Juan de Beriáin: "Escribo en el que se habla en Pamplona, porque es la capital de este reino, y es la que más extendida y mejor se entiende de toda Navarra".
Pero su mayor cultivador literario fue, Joaquín Lizarraga, párroco de Elcano, que escribió una ingente cantidad de sermones y libros de oraciones, imprescindibles para conocer la extinta variedad dialectal propia de la cuenca de Pamplona.
El altonavarro meridional ha sido siempre el dialecto más extendido y hablado de Navarra. En el momento de máxima extensión tuvo como lugares fronterizos las siguientes localidades y valles: Valdega, La Solana, Oteiza, Villatuerta, Cirauqui, Mañeru, Puente la Reina, Valdizarbe, Artajona, Pueyo, Valdorba, Lerga, Ujué, Gallipienzo, Sada, Leache, Lumbier, Urraúl (en todos los lugares citados se habló vascuence).
El príncipe Bonaparte creó la denominación altonavarro meridional. Koldo Zuazo, en cambio, prefiere y utiliza la expresión navarro o vascuence navarro.
El dialecto altonavarro meridional está al borde de la extinción. Quedan todavía hablantes de este dialecto, pero la transmisión natural está definitivamente rota.
Ha sido un dialecto que ha tenido una gran importancia histórica, siendo éste el hablado en Pamplona.
Se han escrito en dialecto altonavarro meridional obras de gran interés desde el punto de vista lingüístico. Así el primer libro que debió de escribirse en vascuence y que no se nos ha conservado, la Doctrina Chiristiana de Sancho de Elso, o el Tratado de Oír Misa (1621), escrita por Juan de Beriáin, natural de Uterga. En este libro Juan de Beriáin declaraba que lo escribía en el vascuence de Pamplona: “Escribo en el que se habla en Pamplona, porque es la capital de este reino, y es la que más extendida y mejor se entiende en toda Navarra”.
Y, sobre todo, Joaquín Lizarraga, hijo y párroco de Elcano, quien escribió una cantidad ingente de sermones y libros de oraciones construyendo un material imprescindible para conocer mejor la extinta variedad lingüística hablada en la cuenca de Pamplona.
Además, se dispone de más material como sermones, documentos administrativos y de otro tipo para el estudio de este dialecto.
| Altonavarro meridional | Castellano | Baztanés |
| Alkea | Vergüenza | Lotsa/Alkea |
| Biloa/Illea | Pelo | Ilia |
| Biarrie | Oreja | Begarrie |
| Lañoa | Nube | Lañoa |
| Ordua/ordue | Hora | Ordue |
| Burdina | Hierro | Burdiñe |
| Ortzilaria/ortzileria | Viernes | Ortzileria |
| Bortz | Cinco | Bortz |
| Iru | Tres | Iru |
| Arratoia | Rata | Arrotoña |
| Lauetanogei | Ochenta | Lauetanogei |
| Ongi etorri | Bienvenido | Ongi etorri |
| Erran | Decir | Erran |
| Gara | Somos | Gara |
| Gizon gau/au | Este hombre | Gizon au |
Euskara batua
Kartutxoan! Bala, harekin…bota eta. Erori zen… harri bat bezala: ruuuun! Ba, arratsaldean, mendi hartan… ni bueltan: “goazen… hilik dago edo, bitxo hori”. Joan ginen eta, ezpel batean, buruz behera sarturik, hilik; holaxe, sartu bala eta, beste aldera, pasaturik…Esnotza nola eraman behar dugu? … E! Eramango dugu, eramango dugu…
Gaztelera
¡En el cartucho! La bala, con aquella… tirar. Cayó… como una piedra: ¡ruuuun!. Pues, a la tarde, en aquel monte… yo volviendo: ¡Vayamos ya… creo que está muerto, ese bicho! Fuimos y en una mata de boj, metido cabeza abajo, muerto; así la bala, metida la bala por un sitio y salida por otro… ¿Cómo lo vamos a llevar a Esnoz?… ¡Lo llevaremos! ¡Lo llevaremos!.